
La Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria frustraron ayer de nuevo las ansias de los narcos al detectar a tiempo un cargamento de casi 200 kilos de cocaína camuflada, en esta ocasión, en un envío legal de azúcar de caña. El estupefaciente, enviado como «gancho perdido», debía haber sido sacado por los narcos del puerto de Valencia antes de que el contenedor prosiguiese su viaje hacia un país africano, ya que únicamente había sido desembarcado en los muelles valencianos para ser transbordado a otro buque.
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