Luis Carlos Ávalos Gonzales,
El narcotráfico siempre encuentra nuevos métodos, no tiene límites. A los ya conocidos burriers, que llevan cápsulas en sus intestinos y ponen en riego en su vida, o las llamadas momias y maletas con doble fondo se le sumó una modalidad hasta ahora poco frecuente: agentes de la Dirandro detuvieron a un mexicano que ocultaba 36.770 kilogramos de cocaína en la estructura de una jaula canina donde llevaba a su mascota.
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