Colombia, Venezuela y Ribeira son los escenarios de una compleja investigación de narcotráfico a gran escala que tenía como objetivo el transporte por mar de 1.300 kilos de cocaína que acabarían siendo descargados en Barbanza, concretamente en la playa de Espiñeirido. La operación nunca llegó a materializarse, según parece, por la elevada presencia de fragatas de EE.?UU. en el perímetro de la costa venezolana para, precisamente, hacer frente al narcotransporte procedente de este país en su parte más próxima al Caribe. Aún así, para los investigadores está constatado que los implicados tenían su parte del plan financiada y cerrada, y si el alijo nunca llegó a Galicia fue por culpa de sus socios en Iberoamérica.
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