
El ministro español del Interior, Juan Ignacio Zoido
El terrorista yihadista de Trèbes traficó con drogas en España
El perfil de Radouane Lakdim es el paradigma de la dificultad a la que se enfrentan los servicios antiterroristas franceses.
El autor del atentado que este viernes causó la muerte de cuatro personas e hirió a otras 15 en Trèbes y Carcassonne era un delincuente común condenado hace tres años por narcotráfico. La policía le había incluido en el 2016 en el fichero de personas radicalizadas por su actividad en foros salafistas, pero no detectó nada en su comportamiento que presagiara su intención de cometer un ataque, según explicó el fiscal antiterrorista de París, François Molins.
Francia tiene registradas 20.000 personas en ese fichero y el reto es determinar a partir de qué momento un individuo que trafica con drogas puede convertirse en un peligroso yihadista. El franco-marroquí de 25 años, que proclamó ser un soldado del Estado Islámico, vivía con sus padres y sus hermanas en Ozanam, un barrio humilde del sureste de Carcassonne.
Según ha informado este sábado el ministro español del Interior, Juan Ignacio Zoido, su rastro se detectó también en España, donde la policía lo tenía localizado por su vinculación con una red internacional de narcotráfico y crimen organizado. Sin embargo, tampoco los servicios de seguridad españoles lo relacionaron con la difusa órbita del terrorismo yihadista. “En alguna ocasión ha estado en España pero no vinculado con el terrorismo sino con una organización criminal que se dedicaba al tráfico de drogas y otra dedicada al crimen organizado”, ha dicho Zoido.
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