
Cinco personas fueron condenadas el martes en Reino Unido a penas que suman 120 años de cĂĄrcel por intentar introducir por las costas britĂĄnicas 1,4 toneladas de cocaĂna, uno de los alijos de esta droga mĂĄs importantes intervenidos en este paĂs. El estupefaciente, valorado en casi 53 millones de euros que habrĂa superado los 131 millones una vez cortado y adulterado, fue interceptado en un catamarĂĄn de 60 pies de eslora en el Canal de la Mancha, aunque las autoridades britĂĄnicas han desvelado que las dos cabezas pensantes del envĂo vivĂan en la Costa del Sol cuando ocurrieron los hechos. Son los ingleses Nigel Clark (64 años) y Dean Waters (59), dos veteranos narcos que soñaban con un plan de pensiones extraordinario. SegĂșn han explicado fuentes de la Agencia Nacional Contra el Crimen (ANC) britĂĄnica a La OpiniĂłn de MĂĄlaga, ambos llevaban mucho tiempo viviendo de forma intermitente en Estepona. Waters declarĂł durante el proceso que aquĂ regentaba un negocio de motos acuĂĄticas y su compañero querĂa comprar una propiedad en su paĂs para mudarse de nuevo. La planeadora con la que querĂan culminar el desembarco de la cocaĂna fue adquirida en la Costa del Sol. El resto de condenados son los tres tripulantes del catamarĂĄn SY Nomad: el holandĂ©s Raymond Dijkstr (27), el estonio Richard Must (49) y el grumete letĂłn Voldermars Gailis (21).
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