Entraron en el puerto de BenalmĂĄdena temprano. A penas habĂan pasado las siete de la mañana. Amarraron cerca de la bocana, junto a la gasolinera y los marineros vieron algo raro, que hizo que avisaran a la Guardia Civil. La BenemĂ©rita tiene un puesto del Servicio MarĂtimo cerca de allĂ, instalado junto a las oficinas de la gestora de Puerto Marina. De hecho, las embarcaciones de la BenemĂ©rita suelen estar allĂ atracadas.
Los marineros del puerto fueron los que dijeron que el barco podĂa tener problemas, porque uno de los tripulantes se habĂa lanzado al agua. AllĂ acudiĂł la Guardia Civil, por si el barco tenĂa algĂșn tipo de averĂa, pero el nerviosismo de los tres tripulantes y su actitud reacia a la ayuda de los agentes hizo que sospecharan de que algo estaba pasando.
En ese momento, los guardias que acudieron a socorrer a esta embarcaciĂłn decidieron inspeccionar la pequeña nave. La sorpresa fue que la droga que viajaba en esta embarcaciĂłn de recreo ni siquiera estaba bien ocultada. SegĂșn las fuentes del puerto, en un primer vistazo a la cubierta los agente encontraron varios kilos de cocaĂna.
Luego se concretĂł que ese primer hallazgo eran unos 18 kilos de cocaĂna, que viajaban en una especie de bañera sin apenas ser ocultados. Fue cuando los agentes detuvieron a los tripulantes, pero uno saltĂł del barco, que se encontraba cerca de tierra y huyĂł corriendo del lugar. Durante la intervenciĂłn hubo dos detenidos.
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