La declaratoria de culpabilidad y la cadena perpetua para JoaquĂn GuzmĂĄn Loera, «El Chapo», no solo significĂł su caĂda como capo criminal. Sino que dejĂł un vaciĂł en el mote del narcotraficante mĂĄs buscado del mundo.
Este hueco no tardarĂĄ en llenarse, pues hay varios capos de la droga que estĂĄn en la mira del gobierno de Estados Unidos. Hay al menos cinco lĂderes criminales que podrĂĄn ocupar el lugar que GuzmĂĄn Loera tuvo alguna vez.
RAFAEL CARO QUINTERO, «El Narco de Narcos» es una añeja piedra en los zapatos para el gobierno de Estados Unidos. Rafael Caro Quintero, uno de los lĂderes del extinto cĂĄrtel de Guadalajara, fue detenido el 4 de abril de 1985, en Costa Rica para luego ser extraditado a MĂ©xico.
Caro Quintero, junto con Miguel Ăngel FĂ©lix Gallardo, «El Jefe de Jefes»; y Ernesto Fonseca, «Don Neto», fueron acusados âaparte de narcotrĂĄficoâ de la tortura y asesinato de Enrique «Kiki» Camarena, agente encubierto de la AdministraciĂłn para el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas en inglĂ©s).
Rafael, detenido y sentenciado por la muerte de Camarena, fue liberado en 2013 tras 28 años de prisiĂłn por violaciones al debido proceso, el capo tuvo que ser juzgado por un juez local y no federal, puesto que la vĂctima no ostentaba ningĂșn cargo diplomĂĄtico.
El gobierno estadunidense nunca ha perdonado el asesinato de «Kiki», por lo que ha buscado desde su liberación a Caro Quintero.
En la lista de los mås buscados del Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) y de la DEA, Rafael Caro Quintero tiene sobre sus hombros una recompensa por 20 millones de dólares a quien dé información por su captura.
En diversas entrevistas que «El Narco de Narcos» dio a la periodista Anabel HernĂĄndez, el capo asegurĂł que Ă©l no estuvo implicado en el asesinato de «Kiki», que ya se habĂa retirado del narcotrĂĄfico, que apenas costeaba su vida e hizo un llamado para que lo dejaran de perseguir.
Sin embargo, las autoridades estadunidenses lo colocan en la cĂșpula del cĂĄrtel de Sinaloa, aunque se presume que en realidad mantiene una organizaciĂłn independiente con presuntos vĂnculos con la guerrilla colombiana para traficar droga a Estados Unidos a travĂ©s de Sonora.
«El Narco de Narcos» es quizĂĄ la primera opciĂłn para ser el narcotraficante mĂĄs buscado del mundo tras la caĂda de «El Chapo».
El jefe de la DEA, Ray Donovan, ha dicho que la prioridad de su administración es capturar a Caro Quintero, asegurando con Rafael se tiene «algo personal».
A pocos dĂas de la declaratoria de culpabilidad contra GuzmĂĄn Loera, dos de los fiscales que hundieron a «El Chapo» en Nueva York ya tenĂan su siguiente objetivo: Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho».
Se trata de Andrea Goldbarg y Anthony Nardozzi. Ambos fiscales tienen en sus manos las investigaciones contra «El Mencho» que datan desde el 2014.
El lĂder del cĂĄrtel de Jalisco Nueva GeneraciĂłn (CJNG) comenzĂł a ser perseguido de forma ardua por el gobierno estadunidense desde agosto del año pasado, cuando aumentaron la recompensa en su contra a 10 millones de dĂłlares, mientras que en MĂ©xico es de 30 millones de pesos.
Asimismo, dicha organizaciĂłn criminal que lidera fue ingresada como una de las cinco mĂĄs violentas del mundo.
El CJNG ha aumentado su presencia en Estados Unidos, pisĂĄndole los pies al cĂĄrtel de Sinaloa y ya desplazĂĄndolo en MĂ©xico como la organizaciĂłn criminal mĂĄs extendida en el paĂs.
Autoridades estadunidenses, sin embargo, lo han calificado como un fantasma, escondido en los lĂmites de Jalisco, MichoacĂĄn y Colima.
Ismael Zambada GarcĂa, «El Mayo», es uno de los pendientes del gobierno estadunidense, tras medio siglo en el negocio de las drogas, nunca ha sido capturado y las posibilidades cada vez se disminuyen.
Cofundador del cårtel de Sinaloa, «El Mayo» siempre se ha mantenido bajo la sombra de «El Chapo», cauteloso y fuera de los reflectores, se mantiene oculto dentro de la robusta sierra del Triångulo Dorado.
A diferencia de Ă©l, su familia sĂ ha sabido lo que es dormir en una frĂa celda. Su hermano JesĂșs «El Rey» Zambada y su primogĂ©nito, Vicente Zambada Niebla, «El Vicentillo», fueron piezas fundamentales en la caĂda de GuzmĂĄn Loera frente a los tribunales.
«El Mayo» estĂĄ en la lista de los mĂĄs buscados de la DEA y de la FiscalĂa General de la RepĂșblica (FGR), esta Ășltima dependencia ofrece 30 millones de dĂłlares por su captura.
Durante el juicio, los defensores de «El Chapo» aseguraron que el verdadero lĂder del cĂĄrtel de Sinaloa era Zambada GarcĂa y que, debido a la red corrupciĂłn que ha implementado tanto en MĂ©xico como en Estados Unidos, ambos paĂses no les interesa atraparlo.
IvĂĄn Archivaldo y JesĂșs Alfredo GuzmĂĄn Salazar, los hijos de «El Chapo» mĂĄs aventajados en el «negocio», tambiĂ©n podrĂan ocupar el lugar que dejĂł su padre.
«Los Chapitos» son hijos de la primera esposa de «El Chapo», Alejandrina MarĂa Salazar HernĂĄndez.
«Los Chapitos» acapararon con violencia el liderato del cĂĄrtel de Sinaloa, lo disputaron con DĂĄmaso LĂłpez NĂșñez, «El Licenciado», y contra su tĂo, asĂ como hermano de «El Chapo», Aureliano GuzmĂĄn Loera, «El Guano».
Actualmente hay fuertes rumores de que comenzarĂa una disputa por el cĂĄrtel con «El Mayo».
JesĂșs Alfredo, apodado como «El Alfredillo», ingresĂł el año pasado a la lista de los diez mĂĄs buscados de la DEA. IvĂĄn Archivaldo, por su parte, ha ingresado a prisiĂłn, pero liberado por «falta de pruebas».
Mientras que el 21 de febrero de este año, unas semanas despuĂ©s de que «El Chapo» fuera declarado culpable, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusĂł a JoaquĂn GuzmĂĄn LĂłpez y Ovidio GuzmĂĄn LĂłpez de distribuir cocaĂna, metanfetamina y marihuana.
Ambos son hijos de GuzmĂĄn Loera y de su segunda esposa identificada como Griselda LĂłpez.
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