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Durante la noche de este viernes (01 de abril) una aeronave con presunto cargamento de droga se precipitó en las costas de Sabaneta de Palma, municipio Miranda. La avioneta, marca Cessna, modelo C-340, cuyas siglos son HI-938 con bimotor 421B fue encontrada por miembros de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).
Según efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) la matrícula del vehículo es de origen dominicano, sin embargo se presume que su salida haya sido desde Colombia.
Las autoridades no han dado parte de lo ocurrido, por lo que se desconoce hacia donde se dirigía. Así mismo, no se han dado nombres de detenidos ni se reportan heridos.
Una fuente militar informó a NAD, que la avioneta que se precipitó en el Lago, el sábado en horas de la madrugada, aparentemente no venía cargada de droga, sino que su objetivo era aterrizar en el Sur del Lago y recoger el cargamento para ser llevado al exterior.
Esto se debe a que la nave siniestrada, con capacidad para 600 kilos aún tenía los asientos ordenados en su interior. “Es ilógico que vengan a traer droga del exterior, cuando en el país se consigue la más económica de todo el mundo”, detalló la fuente.
Señaló que las autoridades ya tienen nombres y apellidos de “muchos” involucrados y resaltó que hasta el momento se realizan múltiples allanamientos en las costas del Lago.
Un Néerlandais de 32 ans a été interpellé à l’aéroport d’Ostende en possession de 2 kg de cocaïne, a indiqué la division brugeoise du parquet de Flandre occidentale, dimanche.
Les substances saisies ont une valeur de 100.000 euros en Belgique.
D.M voyageait depuis le Brésil vers la Belgique. Après une escale au Portugal, il est arrivé dimanche à l’aéroport d’Ostende. La cocaïne a été trouvée dans son bagage. L’homme a été placé sous mandat d’arrêt par un juge d’instruction de Bruges. La chambre du conseil se prononcera vendredi sur la prolongation du mandat d’arrêt.
Interceptaron un contenedor lleno de estupefacientes que manejaba un policía; los jefes del operativo liberaron a todos; los habrían sobornado con la cocaína del embarque; sólo quedó la marihuana
El contenedor en el que sólo hallaron marihuana y faltaba el embarque de cocaína.Foto:AP
ROSARIO.- « Es el Aguja Agüero; maneja toda la merca de la zona de la costa. Pero todo es consensuado. Es policía de la Octava Zona. Acá hay un camión que se piró. » Ni los propios policías disimulaban a través de sus diálogos por la radio policial lo que ocurría aquella noche lluviosa del 2 de noviembre de 2014, en Arroyo Leyes, a unos 35 kilómetros de donde detuvieron en enero pasado a los prófugos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci.
« Una mancha más al tigre. ¡Qué vergüenza! », dijo por esa frecuencia la subcomisario Stella Olivera cuando se enteró de que efectivos de su seccional habían detenido a dos narcos, uno de ellos policía, con un camión cargado con un contenedor lleno de droga, que provenía de Misiones. Pero la « vergüenza » que no podía disimular la mujer, en diálogo con sus compañeros, fue aún mayor con el episodio que ocurrió después. Los dos narcos, entre ellos un policía, fueron liberados por orden de los jefes de la Unidad Regional I. Los dejaron ir, según consta en la causa 22.029/14, a cambio de que se quedaran con una parte del gigantesco cargamento de estupefacientes.
Este entramado de corrupción dentro de la policía de Santa Fe se desentrañó en una investigación que llevó adelante el fiscal federal Walter Rodríguez, a quien no le cerró desde un principio la versión oficial de la policía, que decía que en un « importante golpe al narcotráfico » habían secuestrado 1600 kilos de marihuana en un basural de Arroyo Leyes, donde las personas que trasladaban el cargamento habían huido entre los bañados. Rodríguez pidió que sea llevada a juicio la causa, en la que están procesados diez policías, incluyendo quienes eran jefe y subjefe de la Unidad Regional I, Sergio Vergara y Sergio Fernández.
Al otro día del episodio en Arroyo Leyes, la policía anunció ante la prensa que había dado « un duro golpe al narcotráfico ». El entonces subjefe de la fuerza Sergio Fernández dijo: « Los narcos se escaparon por la zona de los bañados ».
Nada fue así. El fiscal reconstruyó otra historia que no sólo envuelve a policías en el tráfico de drogas, sino que también destaca la impunidad con la que los propios efectivos actuaron. Dejaron ir a los detenidos -que no quedaron registrados en ningún acta- y luego una cantidad indeterminada de estupefacientes desapareció, con lo que se sospecha que esa huida artificial se produjo a cambio de la mercancía.
Esto sucedió en una zona donde el narcotráfico ha crecido en los últimos años. Hugo Tognoli, ex jefe de la policía y ex titular de Drogas Peligrosas, fue condenado a seis años de prisión por encubrir al narcotraficante Daniel Mendoza, que distribuía droga con el aval policial en quioscos de esa zona, donde tenía una cobertura total de la policía.
Alejandro Agüero, alias « Aguja », conocía de cerca el tráfico y comercialización de estupefacientes. Había trabajado en Drogas Peligrosas entre septiembre de 1998 y noviembre de 2001, y entre mayo de 2008 y octubre de 2009. Y ahora revestía en la Zona Octava, que tiene jurisdicción en la costa santafecina.
Luego de este hecho, el policía y su familia tuvieron un crecimiento patrimonial repentino. De la investigación se desprende que Agüero y su familia remodelaron a nuevo una casa, adquirieron otra vivienda en Santo Tomé, compraron tres autos y una moto (ver aparte). Todos estos bienes fueron adquiridos en un período de poco más de un año y por un monto calculado en 1.300.000 pesos. El juez del caso, Reynaldo Rodríguez, ordenó de inmediato el embargo de esos bienes.
Uno de los testimonios clave, que desentrañó esta trama cargada de narcopolicías, fue la declaración de la subcomisario Stella Olivera, quien detuvo a Agüero y a su cómplice, pero por orden de los jefes otros policías los liberaron. Por realizar un trabajo como marca la ley, Olivera sufrió aprietes y amenazas. En la Justicia su testimonio fue crucial. Dijo que le resultaba « muy difícil creer que el jefe de la Unidad Regional I, el subjefe y el jefe de Orden Público hayan desconocido lo que me habían referido: que el cargamento pertenecía al jefe de la policía provincial ». « El «Aguja» Agüero vendía droga »
La subcomisario también contó que el ex subjefe de la UR I Fernández le preguntó si se habían llevado droga del operativo « porque necesitaba saber dónde estaba lo que faltaba del cargamento ». Los investigadores presumen que la carga de estupefacientes que se robaron los policías era mucho más importante que la que finalmente se secuestró, que fueron 1600 kilos de marihuana. La hipótesis es que se llevaron la cocaína y los precursores químicos, y dejaron la droga más barata en el mercado, que es la marihuana.
Olivera dio detalles de una reu-nión con el ex jefe de la UR I, Sergio Vergara, tres días después del operativo. Ese día Vergara le dijo: « Hay cosas consensuadas que se hacen desde hace años, como el tema de las putas o la quiniela clandestina, pero meternos en esto no, hasta ahí no llegamos ».
A la subcomisario le extrañó que los jefes policiales se mostraran sorprendidos por el hecho, porque se sabía que uno de los detenidos (Agüero) « siempre se dedicó a la venta de drogas en la zona de la costa para la superioridad y no prestaba servicios en ninguna dependencia ».
El fiscal Rodríguez remarcó en su escrito que envió al juez que « la conducta asumida fue actuar a espaldas de la autoridad jurisdiccional y del Ministerio Público Fiscal, manteniendo actos oficiales en la más absoluta clandestinidad y marginalidad ». El funcionario señaló que Vergara, « en lugar de cumplir con su deber, ese mismo día se dedicó a brindar declaraciones periodísticas tendientes a reforzar la versión oficial del procedimiento, tal como había sido plasmada en el acta original, resaltando ante la opinión pública el éxito del accionar de la fuerza policial ». Todo lo invirtió en casas, autos y una moto
El patrimonio de Alejandro « Aguja » Agüero, el policía que llevaba el gigantesco cargamento de droga, creció de manera vertiginosa en el último año. Sin dudar, el hombre compró, en efectivo, una cómoda casa en Santo Tomé y remodeló íntegramente otra casa en Colastiné. En forma simúltánea se compró tres vehículos, todos 0 km: un Fiat Palio, una camioneta Peugeot Expert y un Chevrolet Celta . Además adquirió una motocicleta Suzuki DL1000. El juez Reinaldo Rodríguez embargó todos esos bienes, luego de que el fiscal Walter Rodríguez pidió la indagatoria por lavado de dinero contra Agüero, su pareja María Silvina Arredondo, quien es enfermera, y el padre de él, Carlos Alberto, que trabaja como portero de una escuela.
Douze personnes suspectées de trafic de drogue ont été interpellées à Brive cette semaine. Ce coup de filet a aussi permis la saisie de près de 8 kilos de résine de cannabis et presque 3000 euros en espèces.
Le trafic était organisé autour d’un café du quartier de Tujac et semblait particulièrement lucratif. D’après la police: « certains dits » charbonneurs » pouvaient faire un profit de trois à quatre mille euros par mois d’autres revendeurs ayant un salaire de 1500 euros par quinzaine sachant qu’un point de vente pouvait rapporter jusqu’à 1000 euros par jour ».
Les quatre principaux responsables du trafic ont été présentés à un juge d’instruction du TGI de Brive. Trois d’entre eux ont été placés sous mandat de dépôt. Les cinq autres personnes interpellées ont été placés sous contrôle judiciaire.
L’un des mis en cause est considéré comme le plus grand distributeur de cannabis du département.
Palermo – A seguito di un’operazione di Polizia, gli agenti della sezione Investigativa del commissariato Oreto, nella mattinata, hanno fatto irruzione in Discesa dei Bianchi, alle spalle di via Allora, in una struttura abbandonata.
All’interno dell’edificio abbandonato da diversi anni, sono state trovate alcune stanza chiuse con lucchetti che, una volta aperte dai Vigili del Fuoco, hanno reso nota la presenza di sostanze stupefacenti, fra le quali cocaina, hashish e marijuana, oltre che ad un bilancino di precisione.
El 24 de marzo de este año, los organismos antinarcóticos e investigación del Estado se incautaron de un alijo de 359 kilos de cocaína en el aeropuerto de La Romana, apresando en la ocasión a cinco venezolanos que trajeron el cargamento al país a bordo de un avión.
EFE
Caracas
El empresario venezolano Pablo Cárdenas y el detective jefe de la Policía Internacional (Interpol) Eliecer García Torrealba fueron acusados de dirigir el traslado a República Dominicana de un alijo de cocaína cuyo hallazgo deja once presos en Venezuela y cinco en la isla, informó ayer la Fiscalía venezolana.
“Cárdenas habría sido el financista y quien dirigió la operación” en tanto que “se presume que García Torrealba, valiéndose de su cargo, coordinó las acciones dentro del aeropuerto (de Barquisimeto, noroeste) a fin de lograr la salida del avión” con 359 kilos de cocaína, dijo la Fiscalía en un comunicado.
Tanto el empresario como el jefe policial, al igual que el jefe aeroportuario Juan Lanz Díaz, fueron detenidos en las últimas horas, precisó la información oficial al dar cuenta de la labor de las autoridades venezolanas tras el hallazgo del alijo en el aeropuerto de La Romana, en el sureste dominicano, el pasado 24 de marzo.
La jueza dominicana Aristida Mercedes, de la Oficina de Atención Permanente de La Romana, ordenó el 27 de marzo la libertad “pura y simple” de los cinco venezolanos detenidos en el aeropuerto de esa ciudad dominicana al que llegaron en una avioneta Cessna.
Estos fueron identificados como Carlos Justiniano, Gregory Frías, Jorge Henríquez, Gerardo Díaz y Jean Carlos Díaz.
Además de la droga y de la avioneta, las autoridades dominicanas les incautaron diferentes tipos de billetes, entre dólares, pesos dominicanos y bolívares, así como teléfonos móviles, aparatos de localización satelital, planes de vuelo y documentos personales.
Por su parte, las primeras órdenes de detención en Venezuela, antes de las del empresario, el jefe policial y el jefe aeroportuario, se produjeron el 26 de marzo contra los sargentos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) Franklin Pérez Peña, Roberto Sivira Fernández y Onésimo Romero Hernández.
Tres días después fueron detenidos los también uniformados de la GNB Darwin Sanoja Rodríguez y Roland Torrealba Silva, así como los agentes de seguridad aeroportuaria José Hernández Rodríguez, Nelson Peraza Sira y Eduard Lucena Rivero.
Los sargentos y los agentes aeroportuarios ya fueron oficialmente acusados de los delitos de tráfico ilícito agravado de sustancias estupefacientes y psicotrópicas y asociación para delinquir, y se espera que lo propio ocurra con Cárdenas, García y Lanz Díaz.
Le maire PS de Bagnolet, Tony Di Martino, est reçu ce lundi au ministère de l’Intérieur par François Mainsard, le conseiller police du ministre Bernard Cazeneuve. L’objectif : évoquer le trafic de drogue du quartier de La Capsulerie, jugé l’un des points les plus difficiles d’Ile-de-France.
Et surtout décrocher la création d’une brigade spécialisée de terrain (BST), « comme cela avait été proposé par le préfet de police de l’agglomération, lors d’un précédent rendez-vous en décembre dernier », assure un communiqué de la ville qui demande la mise en place urgente de forces de police dédiées au quartier……
(ANSA) – PALERMO, 2 APR – I carabinieri hanno arrestato Domenico Sollami, 42 anni, perchè trovato con 5 chili di cocaina. I militari si trovavano in via Oreto a Palermo e avevano cercato di bloccare la Bmw X3 con a bordo Sollami.
Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con la el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, unidades francesas de la Oficina Central Estupefacientes –Ocrtis– y la Policía Judicial de Nantes han desarticulado un presunto grupo de narcotraficantes que utilizaba España para trasladar droga desde Marruecos a Francia.
En total han sido arrestadas 19 personas en diferentes provincias españolas, así como en Francia y Marruecos, todas presuntamente involucradas en la organización, y se han intervenido más de 3.000 kilos de hachís.
La investigación se inició en el mes de diciembre de 2014, cuando las autoridades francesas informaron a los agentes españoles sobre un grupo de origen franco-marroquí que, al parecer, se había asentado en el sur español con la intención de introducir grandes cantidades de estupefaciente desde Marruecos a España.
El destino final de la droga sería Francia, donde la organización contaba, según las informaciones de la policía francesa, con una importante red de distribución. Tras realizar las primeras gestiones, los investigadores consiguieron averiguar la identidad del presunto principal responsable de la red y de uno de sus colaboradores, personas ambas que se encargaban de negociar, principalmente en las provincias de Málaga, Cádiz y Huelva, la entrada de la droga por vía marítima con transportistas asentados en España, y después la trasladaban al país galo por carretera.
Avanzada la investigación, se averiguó que la red pretendía hacer un pase de droga desde Marruecos al sur de España, y para ello se había provisto de una embarcación semirrígida.
Tras cargar la droga en el municipio marroquí de Larache, fondearon el estupefaciente a una distancia máxima de diez millas de la costa española con la intención de que un barco, que habitualmente faenaba en las aguas, la acercase a solo dos millas de la costa, donde dos embarcaciones más rápidas la recogerían.
Después de varios intentos, los miembros de la organización lograron recuperar varios fardos de hachís y se dirigieron a la costa a través del río Carreras, próximo al municipio onubense de Isla Cristina, con el objetivo de introducir la mercancía ilegal en España, según indica la Policía, que explica que, allí, agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria intervinieron la embarcación, aunque sus tripulantes ya habían huido.
Los investigadores localizaron ocho fardos de droga en la embarcación con un peso aproximado de 285 kilogramos, ya que los presuntos narcotraficantes habían conseguido arrojar al mar gran parte del cargamento.
A partir de este momento, las investigaciones siguieron su cauce con el objetivo de detener a los tripulantes de la embarcación intervenida y al resto de los miembros de la organización, los cuales trataban de recuperar la parte del cargamento de droga que permanecía en el fondo del mar.
Una vez tuvieron el hachís en su poder, dos individuos se dispusieron a trasladar por carretera parte del estupefaciente. Al mismo tiempo, y fuera del marco de la operación, una patrulla de la Guardia Civil interceptó dicho coche, al sospechar que podría estar relacionado con algún tipo de delito y, después de comprobar que transportaban un cargamento de hachís, detuvo a sus dos ocupantes.
1.000 kilos de hachís
Tras entrevistarse con los arrestados averiguaron que se dirigían hacia el domicilio de un colaborador. Por este motivo los agentes de la Guardia Civil realizaron un registro en la propiedad del destinatario del estupefaciente –una finca ubicada en Ayamonte (Huelva)–, donde se intervinieron de 975 kilogramos de hachís.
Inmediatamente, y gracias a la buena cooperación entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los investigadores tuvieron conocimiento de las dos detenciones y del registro que habían realizado los agentes de la Guardia Civil.
Poco después se averiguó que el propietario de la finca era uno de los responsables de la organización y que el resto de la droga que los narcotraficantes habían recuperado con éxito del fondo del mar, había sido trasladada desde la provincia de Huelva a Francia.
Una vez realizadas estas gestiones se localizó a varios integrantes en el país vecino y se detuvo a cuatro personas, así como se intervinieron 100 kilos de hachís. Tras estos arrestos, uno de los miembros huyó a Marruecos, donde fue arrestado en virtud de una Orden Internacional de Detención. Esta primera fase culminó a finales de septiembre de 2015 con la detención de siete personas y más de 1.000 kilos de hachís incautados.
En enero de este año supuestamente intentaron sin éxito realizar otro transporte de hachís desde Marruecos a España, atravesando ésta vez el Delta del río Guadalquivir. Al observar presencia policial arrojaron el cargamento al agua en un punto del río denominado ‘Caño de la Torre’. Poco después, los agentes recuperaron en esa ubicación 59 fardos de hachís con un peso aproximado de 1.850 kilos.
Doce detenidos
El pasado mes de febrero, con la intención de detener al resto de los implicados, se organizó un dispositivo en las localidades de Huelva, Sevilla y Cádiz que culminó con la detención de otras once personas; en concreto, cuatro en Sevilla, cinco en varios municipios de Huelva y dos más en la provincia de Cádiz. Unos días más tarde se detuvo al último miembro de la organización en la localidad gaditana de Chipiona.
Así las cosas, la operación ha culminado con la detención de un total de 19 personas implicadas en la introducción en España de hachís procedente de Marruecos. Se han intervenido más de 3.000 kilos de hachís,16.000 euros en efectivo, un vehículo de alta gama y tres embarcaciones. Además, se han realizado tres registros en varios domicilios, uno en la provincia de Huelva y dos en Francia.
La operación se ha llevado a cabo por agentes de la Brigada Central de Estupefacientes de la Udyco Central, el Greco-Costa del Sol de la Brigada Central de Crimen Organizado pertenecientes a la Comisaría General de Policía Judicial, Udyco-Sevilla de la Jefatura Superior de Andalucía Occidental y la Brigada Local de Policía Judicial de Sanlúcar de Barrameda en una operación conjunta con el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, unidades francesas de la Oficina Central de Estupefacientes –Ocrtis– de la Dirección General de Policía Judicial y la Policía Judicial de Nantes, y con la colaboración de la Guardia Civil.
Trois hommes ont été tués par balles samedi vers 22h30 au cours d’une fusillade à la cité Bassens dans les quartiers nord de Marseille. Trois individus ont été également légèrement blessés dans ce qui semble être un règlement de comptes au pistolet automatique.
On compte déjà 10 morts à Marseille et ses environs depuis le début de l’année.
En 2015, les règlements de compte dans la cité phocéenne avaient fait 18 victimes.
C’est le plus lourd bilan dans un règlement de compte, depuis le début de l’année. A Marseille, samedi soir, 3 personnes ont été tuées. Des règlements de compte qui continuent dans la ville malgré des signaux positifs en 2015, suite à des chiffres en baisse de la délinquance.